Che, ¿soy el único que tiene más auriculares que pares de zapatillas? Un capo de JBL me dijo que no estoy loco
Dale, seamos honestos. ¿Cuántos de ustedes, mientras leen esto, tienen el escritorio más parecido a un bazar de electrónica que a una superficie de trabajo normal? Seguramente, la taza de café humeante, el celu vibrando con notificaciones de Slack, tal vez un par de monitores, y sí, claro, un pequeño ejército de gadgets variados. La otra vuelta, me pasó algo similar: me quedé mirando mi mesa y, entre cables USB-C y adaptadores Thunderbolt, descubrí un panorama que me hizo pensar: ¡tenía TRES pares de auriculares distintos ahí mismo!
Al principio, uno piensa, "uh, la pucha, ¿me estoy yendo al carajo? ¿En qué momento se volvió tan normal acumular tantos?". Es verdad, laburo en esto, y probar diferentes modelos es parte de la "chamba". Siempre tengo algunos de referencia a mano. Pero tres a la vez... me sonaba a un quilombo importante.
Pero después, hice un ejercicio mental rápido y la cosa empezó a tomar forma. "A ver, estos, los chiquitos, los in-ear tipo los Huawei FreeBuds Pro 5 o unos Samsung Galaxy Buds, son para salir a la calle, para el subte o el bondi, cuando quiero escuchar mi música o un podcast sin que nadie me joda, con buena cancelación de ruido. ¡Un golazo!" Luego, me di cuenta de que tenía unos open-ear, tipo los Soundcore AeroFit 2 Pro o unos Shokz OpenRun. Esos son los que usaba en ese momento, ideales para laburar desde casa o la oficina, cuando necesito escuchar si el portero toca timbre, si me habla mi compañera, o simplemente no quiero estar completamente aislado del mundo. Y, finalmente, estaban los over-ear, los grandes, como unos JBL Tour One M3 o unos Sony WH-1000XM5. Esos eran los elegidos para los viajes largos, para esas escapadas a Bariloche o un vuelo internacional, donde la cancelación de ruido es CLAVE y la comodidad es oro.
Ahí fue cuando la mosca detrás de la oreja dejó de ser una preocupación y se convirtió en una curiosidad. ¿Será que estoy medio chiflado y soy un caso aislado? ¿O esto de tener un "arsenal" de auriculares para cada situación es algo cada vez más común entre la gente que vive y respira tecnología como nosotros? Como buen techie, necesitaba una respuesta que no fuera solo mi propia suposición. Así que, en una movida (imaginaria, para el contexto argento, pero real para la experiencia), me fui a charlar con un peso pesado del rubro: Mikael Herje, el Director Global de Auriculares de JBL. Y la verdad es que salí de esa charla más tranquilo que después de un asado con amigos. ¡Resulta que no estoy loco!
La Evolución del Audio: Más Allá de la Pandemia
Si hacemos un poco de memoria, con la pandemia y el boom del teletrabajo, hubo una explosión masiva de auriculares. De repente, todo el mundo quería cancelación de ruido para poder concentrarse en casa, con los chicos gritando o la vecina taladrando. Esa época fue como una Copa Mundial para los fabricantes de auriculares. Pero ya pasaron varios años de eso. La pregunta es: ¿se estancó la cosa o seguimos viendo innovaciones y nuevas tendencias?
Según Herje, el mercado de auriculares es como un río, siempre en movimiento, con pequeñas corrientes y giros inesperados. No se trata de una única ola gigante, sino de muchas olas más chicas que van y vienen. Y esto es algo que los que estamos metidos en este mundo lo vemos constantemente con otros gadgets.
Él nos contaba, por ejemplo, de la "resurrección" de los auriculares in-ear con cable. Sí, esos que pensábamos que habían quedado en la época del iPod, de repente, volvieron con fuerza el año pasado. ¿Por qué? Bueno, para los más puristas o los que se suben a la ola retro-chic, tienen su encanto. Además, para los gamers o los que graban audio, la latencia es CERO, y eso es un punto a favor que el Bluetooth todavía no iguala del todo. ¡Es la posta! Es como la vuelta del vinilo: no es para todos, pero para un nicho, es un golazo.
Pero no todo es nostalgia. Herje también destacó una tendencia fuerte que nos toca de cerca a los entusiastas: "los auriculares de gama alta están en auge". La gente está dispuesta a invertir más plata en auriculares over-ear de buena calidad. Y eso, acá en Argentina, donde cada peso cuenta, significa que la elección es aún más meditada. Si vas a gastar, que valga la pena. Queremos algo que nos dure, que suene espectacular y que nos haga sentir que la inversión está justificada. Este segmento está creciendo sin parar, y los fabricantes lo saben.
La Irrupción del "Open Form": Ni Abiertos, Ni Cerrados, Sino Todo lo Contrario
Otra categoría que está dando mucho que hablar es el formato "Open Form". Pensemos en modelos como los JBL Soundgear Sense Pro o los Huawei FreeClip 2. ¿Qué onda con estos? Básicamente, no te tapan el oído por completo ni se meten dentro del canal auditivo. Son como una especie de híbrido, diseñados para que puedas escuchar tu música o una llamada sin desconectarte del entorno.
Si bien en Europa o acá en Argentina todavía no los vemos tanto como en las grandes ciudades de China o Estados Unidos, Herje asegura que "están creciendo muy rápido y la gente los está adoptando mejor de lo que esperábamos". Y esto, desde nuestra perspectiva techie, tiene mucho sentido para ciertos escenarios.
Imaginá que salís a correr por la Costanera o andás en bici por los parques de Palermo. Necesitás escuchar tu música, pero también es CRÍTICO que estés atento al tráfico, a la gente que te cruza, a la alarma de tu celular. Los auriculares tradicionales, especialmente los in-ear con ANC, te aíslan demasiado y pueden ser peligrosos. Con los open form, tenés ese equilibrio perfecto.
O pensá en un día de trabajo en una oficina abierta (o incluso en casa, con la familia dando vueltas). Querés escuchar tu Spotify o estar en una videollamada, pero sin parecer un alienígena completamente desconectado. Con los open form, te sentís parte del ambiente, podés tener una conversación rápida con un compañero sin sacártelos, o escuchar si te llaman desde la cocina para el mate. Son cómodos para usarlos por horas porque no te presionan el oído. Para los que hacemos mil cosas a la vez, son una solución super práctica.
Claro, no son para todos ni para todas las situaciones. Si tu prioridad es la inmersión total, la mejor calidad de sonido para un audiófilo exigente, o la cancelación de ruido absoluta para un vuelo de 12 horas, probablemente no sean tu primera opción. Pero para el día a día, para ser multipropósito, son una joyita.
El Kit de Herramientas Sonoras: Por Qué No Es una Locura Tener Varios
La clave de todo esto, y lo que me dejó más tranquilo, es entender que no se trata de una obsesión, sino de una optimización. Como profesionales o entusiastas de la tecnología, estamos acostumbrados a tener el software adecuado para cada tarea, el IDE específico para cada lenguaje, o la herramienta ideal para cada tipo de hardware. ¿Por qué no haríamos lo mismo con algo tan fundamental como el audio?
Mikael Herje lo confirmó: no es una locura tener varios pares de auriculares. Es simplemente una respuesta lógica a la diversidad de nuestras actividades diarias. Cada tipo de auricular tiene sus fortalezas y debilidades, y elegir el correcto para el momento indicado es pura inteligencia.
Pensemos en nuestro propio "arsenal" y sus usos:
- Los In-Ear TWS con ANC (True Wireless Stereo con Cancelación de Ruido Activa): Son tus guerreros urbanos. Ideales para el viaje al trabajo en transporte público (el subte a hora pico, ¡ay!), para caminar por la ciudad, o para concentrarte en un café concurrido. Pequeños, discretos, y con la potencia de silenciar el mundo exterior. Perfectos para llamadas rápidas y escuchar un podcast mientras hacés las compras.
- Los Over-Ear de Alta Gama con ANC: Estos son los campeones de la inmersión y la comodidad. Para volar, para esas jornadas de "deep work" donde necesitás bloquear absolutamente todo el ruido (y no molestar a nadie si tu música está fuerte), o para disfrutar de tu música favorita con la mejor calidad de sonido posible. Suelen ser los más cómodos para sesiones largas y ofrecen una experiencia sonora superior. Son una inversión, sí, pero valen cada centavo para la productividad y el disfrute.
- Los Open Form o Open-Ear: Los multitaskers, los conscientes del entorno. Geniales para hacer ejercicio al aire libre, para el trabajo donde necesitás interactuar con el ambiente, para estar atento a lo que pasa en casa (¡que no se queme el asado!), o para videollamadas prolongadas sin sentir que tenés la cabeza apretada. Su diseño evita la fatiga auditiva y te mantiene conectado con el mundo real.
- Los In-Ear con Cable (para el nicho): Para los gamers que no toleran latencia, para DJs o músicos que necesitan monitoreo preciso, o simplemente para aquellos que aprecian la simplicidad "plug and play" y la calidad de sonido sin compresión inalámbrica. No requieren batería, lo que es un plus si sos de olvidarte de cargar los gadgets.
Una Perspectiva Práctica y Accionable
Entonces, ¿qué hacemos con esta información? No se trata de salir corriendo a comprar todos los auriculares del mercado. La idea es que analices tu propio día a día, tus rutinas, tus necesidades específicas:
- Hacé un inventario de tus actividades: ¿Cuánto tiempo pasás viajando? ¿Trabajás en un ambiente ruidoso o tranquilo? ¿Hacés ejercicio? ¿Consumís mucho contenido multimedia? ¿Sos de jugar online?
- Identificá tus "puntos de dolor" auditivos: ¿Te molesta el ruido del colectivo? ¿Te duele el oído después de horas con auriculares in-ear? ¿Necesitás escuchar a tu familia pero también estar concentrado?
- Evaluá tu arsenal actual: ¿Tenés algo que cubra esas necesidades? Si no, ¿dónde hay un "gap"?
- Invertí con cabeza: Si solo tenés un par, tal vez sea el momento de considerar un segundo par que complemente el primero. Por ejemplo, si tenés unos in-ear para la calle, quizás unos over-ear para el trabajo o los viajes serían un complemento ideal. O si tenés unos grandes, unos open-ear para el ejercicio podrían ser un cambio de vida.
En resumen, tener múltiples auriculares ya no es una excentricidad de audiófilos o techies extremos. Es una estrategia inteligente para optimizar nuestra experiencia sonora en un mundo cada vez más demandante y ruidoso. No estamos locos, simplemente estamos equipando nuestro "kit de supervivencia tecnológica" con las mejores herramientas para cada batalla auditiva que se nos presente. ¡Así que no te culpes si tu escritorio empieza a parecerse al de un ingeniero de sonido! Es la nueva normalidad.
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